domingo, 1 de julio de 2012

World gone wrong*


Motels on the road, billions of Roxannes young and wild lying and walking by on the muddy streets. Old guys at their parties, inside and outside their cars. Blood in their eyes, smoke everywhere, inhaling every bit of dust.

People who want people. All of them want money. Others, just show their body and sell it. Just like cigarettes. Twisted minds, twisted dreams. Some more of this and less of that. Cause more is better and less is crap.

Criticizing what they don´t even know. Doing what thet should not, fighting for what they don’t understand, tangling themselves and others in darkness. Avoiding stars, looking for heaven in the eyes of the devil.

Desolation everywhere, so take your light with you and show it to the blind. Lonely? Sing your song then. The sky sure listens.

Power abuse. Show off your most terrifying guns. Others will fear you. It´s all about that. A state of fear, by which control is easy and smiles are missing.

Folk music for the old ones. And against all odds, they hope. Prayers blowing and falling with the the rain. Hoping for a  change and hoping for love. Because again, the sky sure listens.

*Título de un álbum de Bob Dylan

lunes, 18 de junio de 2012

Más corridas y más sarcasmo


¡¿Qué QUÉ?! Que nada. ¡¿Pero que QUE?!  ¡QUE NADA! Pero decime, ¡¡¡¿¿¿Qué QUÉÉÉÉ???!!! ¡¡¡Que DÓNDE CARAJO ESTAMOS METIDOS!!! Ah, eso… bueno, a ver… evidentemente, en un pozo. Un pozo sin salida, oscuro y tenebroso, en el que la adrenalina incita a seguir y la desesperación seduce con maldad a dejarlo todo… en el que el bendito RF nos maneja como marionetas a su cambiante gusto e insaciable placer. Y en el que nosotros somos conscientes de la maldita ruleta rusa en la que poco a poco y paso a paso nos vamos sumergiendo, conscientes de nuestra posición de víctimas sin descanso y despiertos ante la diversión y las ganas de producir y bailar.  Pero conscientes al fin. Que sea lo que Dios quiera. Perchas que vuelan con alas de inseguridad pero decisión, valijas que ruedan y se arrastran por los pasillos descaradamente, hombros y brazos que levantan pesos insufribles, y como hormiguitas viajeras, ellos trabajan. Pero se ríen y fuman, eso sí, fuman sin parar. Y de ahí, cada vez que hay humo por la calle o humo en las fiestas o humo en la casa, ellos aparecen en su memoria. Ellos y sus cigarrillos, ellos y sus encendedores. Peinados raros y vestimenta adecuada para la situación, de vez en vez una puteada y el escenario listo al fin. O no aún, aguarden unos días… ¿y que es lo que siempre viene y nunca llega? EL. No, el no, EL ESTRENO. Porque él está, en su sillón plateado y con sus tapados de pieles, está. Con sus amigos cuidas tatuados y agujereados y con bastones por doquier, él está. Con su oro, sus anillos, sus zapatos en punta y su voz suave y delicada. En definitiva, uno más entre el montón. Caterings para tirar al techo, empanadas para regalar, y junto con todo lo prohibido y lo innombrable… el dinero. Sh, hablen bajo. Eso no se dice, y más bajito aún… eso no se pide. Corridas y bajadas, más corridas y más rodetes, más demacre y más cansancio, más humo y mas encendedores, más planillas y más llamados, más famosos y más peleas, más discusiones y más revistas… pero revistas y risas al fin, ironías y secretos, claramente, al fin. Televisión y a cagarse en los feriados, la ley de Murphy y que se cague el que llegó último, SÉ PILLO, o CEPILLO, o  SEPISHO… ya no sabe cuál. Mariposas vuelan, los colores cambian. Voz ronca y alguna que otra destruida por el humo. Llega a su casa y el perro mueve la cola. Qué sería de todo esto sin vos, bonito sarcasmo. Ay, que lindo eran esos tiempos cuando nos dábamos el lujo de salir a pasear. Pero esto es salir a vivir, y que lindo resulta conocer la vida. Ojos oscuros y casi todas las mañanas, vestidos de ojeras impiadosas. Pues nada lo perdonan. Pues nada lo dejan pasar. Nada, al menos, sin volverlo más oscuro y un poco más retorcido. Amigos luego de compartir jornadas íntegras uno bien al ladito del otro, pues el lugar es chico, los corazones son grandes y los cuerpos son muchos. A producir y a producir bien, no necesariamente organizadamente, pero bien. Dance with me into the colors of the dust. Música y canciones para la orquesta, y a ordenar toda la ropa que no ordenó en su vida. Vieja, mirame ahora. A correr más, a dormir menos, a vivir poco. O como le gusta verlo a ella, a disfrutar más, a correr distinto, a reírse de lo más loco y a vivir más… por supuesto y por siempre, a vivir.

sábado, 2 de junio de 2012

Esperanza y fiesta


Caras embarradas, pantalones y remeras llenas de tierra, zapatillas rotas. Y en medio de la aridez, risas. Miradas transparentes y sensibles que lo único que quieren es jugar. Panzas inexperimentadas que buscan torta. Piernas con ansias de correr, manos que desean pintar y mentes que anhelan escapar de lo cotidiano. Plegarias y alabanzas que encuentran su lugar en medio de una tarde llena de compromiso, solidaridad y alegría.

Felicitaciones a los que en lugar de quejarse, se mueven, participan, arman ludotecas y abrazan a los chicos de la villa. Que viva su esperanza, que canten su canción a la luna y compartan su amor que sueña con una realidad que lejos de calificarla como desesperante y triste, la toman como motivación para seguir caminando, cambiando y mejorando las cosas. Como una luz en el fondo de ese túnel oscuro y aparentemente sin salida, pero solo aparente, porque dicha salida ciertamente existe, indica un camino a otras caras y otro mundo, en el que hay lugar para la comida y el amor, las sonrisas y la vida. Y así como quien no puede escribir sin música, ellos no pueden experimentar semejantes vivencias sin expresarlas a terceros, ya que pasa a ser una necesidad vital compartir el amor ya  compartido y vivir la generosidad ya vivida. Describir cómo esos ojos oscuros recobran vida, cómo esa tristeza se vuelve risa y esa angustia se transforma en esperanza. Una esperanza que elige su propio destino, que opta por la solidaridad y escapa de las drogas, agarra la paz  y suelta la violencia, se aferra al paraíso y a los colores, y decididamente, sale de la oscuridad. Y ahí entonces disfruta y baila. 

Porque creen en un mundo mejor, porque vienen de abajo y saben qué se siente, porque no quieren lo mismo para sus hijos y sus nietos, porque sueñan con una vida donde la música exista, los libros los transporten a otras aventuras salvajes, donde las cosas que vemos en las películas como el hambre, la desnutrición, las muertes, las drogas como única salida, no sea ni siquiera posible. Donde acostarse con frío, despertar con frío y caminar con frío, sea algo utópico. Imposible. Pero caminar al fin, ante toda desesperanza caminar, ante todo indicio que incentive a lo contrario y todo gobierno que no te de otra salida, seguir caminando. Porque hay gente que les da una mano, porque hay gente que les muestra otra salida, porque hay gente que les sonríe y no solo les dice, sino que les demuestra que las cosas pueden cambiar. Para bien, para mejor, y así, experimentar tan solo un poquito de cielo en esta tierra árida y seca. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Pequeños animalitos raros


Y es que sin lo raro, todo en este mundo sería tan estático. El mundo no se movería, no giraría, no rotaría. Porque sin lo raro no existe lo diferente,  sin lo diferente no hay novedad. Y sin novedad, queridos, no hay nada. O sí. Claro que hay algo. Algo monótono, aburrido, porque todo sería igual. Y si todo es igual, es cansador. Como las flores. Todas rojas, todas rojas, todas rojas. Te cansaste. Pero no, porque existen de infinitos colores e innumerables formas. Porque si no hay novedad, no hay lugar para la rareza. Y ahí empieza ese círculo vicioso en el que no conviene meterse tan a fondo porque a veces es mejor no mirar la realidad que mirarla y aceptarla, y ver y darse cuenta de que no es como se creía que era: fácil, simple, individualista. Porque todo abarca, concierna e implica mucho más, todo se construye desde abajo, todo tenemos que construirlo nosotros. Pero se fue de tema che, estábamos en que no conviene meterse a fondo en este tema. Pero hoy quiero. Y lo voy a hacer. Mierda. Si todo y todos fueran igual, no hubiera existido el rock nacional. Porque todo hubiese sido folk. Si no hubiese existido el pensamiento entonces raro de crear la guitarra eléctrica, no hubiese existido el rock n roll. Si no hubiese existido la poesía, no existiría entonces Charly García. Si no existieran los sueños, la obra de Cortázar sería pobre. Pero existen. Y eso demuestra nuestra rareza como seres, individuos, como el conjunto de animalitos que somos y que soñamos. Porque cerramos los ojos, y el inconsciente escapa, los pensamientos vuelan, las ideas más ilusorias y los cuentos más exóticos se vienen a nuestra cabeza, y vivimos así las experiencias más locas, las aventuras más heroicas. Porque si queremos, todos somos héroes. Si queremos, podemos ser reyes, pobres, marcianos. Podemos ser felices o desgraciados, podemos estar solos o acompañados. Y no lo logramos con alguna droga, sino con nuestra mismísima naturaleza, gracias a nuestra maravillosa condición de soñar. Y soñar a lo grande. Involuntariamente, automáticamente. Y así como soñamos, pensamos.  Algunos más, otros menos, otros evidentemente nada –y sino lean el diario. Pero pensamos, y gracias a que somos libres, podemos tomar distintos rumbos. Por qué ser todos iguales entonces, para qué joder y seguir las huellas de los demás, a veces de los más idiotas. Pero siempre a donde alguien va. ¿Por qué entonces siempre todo tan igual? Siempre todos tan iguales. La superficialidad engreída que gobierna autocráticamente en cada uno de ellos. Los maneja, los domina. Siempre todos tan iguales. Reina la frialdad. El amor es una cárcel, los sentimientos son aire. Maldita vanidad triste. Siempre todos tan iguales. La  autenticidad está dormida. Otras zapatillas no existen. Otros ideales tampoco. Otra música para el boliche tampoco. Todo se trata de pertenecer. Ay sociedad, desligate. Que sean ellos, todos locos. La cosa más bella. Fidelidad, códigos, lealtad, inocencia… hasta los animales están más familiarizados con esos conceptos.  Y sin embargo, los raros somos nosotros. Pero los animales tienen los códigos. La posibilidad de ser distintos somos nosotros. De ir por un lado y que tu amigo vaya por el otro, de elegir vestirte de otra manera, de elegir ir en contra de lo que piensa el de al lado, de luchar por lo que querés y pelear por lo que creés. A eso hoy se lo llama ser raro, porque implica ser diferente, porque significa despegarse del resto, alejarse un poquito, y que ese espacio y ese aire le permitan a uno soñar y soñar más fuerte, volar y volar más lejos, cantar y cantar distinto.

domingo, 6 de mayo de 2012

"Everyone is making love or else expecting rain"



Reporter: What is your attitude toward your "finger-pointing" songs? He implied that you thought they were just superficial.
Bob Dylan: No, it's not superficial, it's just motivated. Motivated. Uncontrollable motivation. Which anyone can do, once they get uncontrollably motivated.

No se trata de la humildad, de su verdad hecha canción ni del racismo contra el que fervientemente peleó. Ya no son sus anteojos negros ni su cigarrillo lo que lo hacen ser él. Lejos se trata de su sombrero. Tampoco de su baja estatura ni de sus rulos. No es esa voz peculiar ni el rechazo hacia los medios. Ya no se trata de la espalda que les muestra a los periodistas y de la cara que le pone a la verdad, los débiles y los pobres. Ya no son sus letras mundialmente reconocidas ni sus tantísimos ritmos. No son esas metáforas que por tan ciertas tocan el cielo. Tampoco lo son sus náuseas ante el materialismo y la hipocresía. No es el hecho de que haya cantado después del discurso de Martin Luther King ni al mismísimo Papa. No lo fue y nunca lo va a ser su conversión al cristianismo. No son sus gritos desesperados que ruegan paz ni la impotencia que sale de sí frente a los maestros de la guerra. No es la imagen que da “Resting in the fields, far from the turbulant space, half asleep near the stars with a small dog leaking your face”. No son los cientos de álbumes, miles de canciones y millones de artistas que inspiró. No es que haya sido la culminación de una época ni que se trate de una de las cien personas más influyentes del siglo xx. No son su armónica ni su guitarra acústica.  No se trata del blues y el gospel que cantó, del folk que tarareó, del rock and roll que rugió ni del jazz y swing que bailó. Música inglesa, escocesa e irlandesa. No es ese cambio y distinción de cada canción en cada recital solamente porque ellas así lo merezcan. Porque se cagó en el mundo, en las presunciones, en los prejuicios y en todo lo establecido. Pero tampoco se trata de su autenticidad y el coraje de ser lo que fue.

Más allá de sus letras indescifrables. Dejemos de lado el hecho de que él solo vino a cantar pero sin quererlo y sin creerlo cambió muchas mentes, transformó muchas almas y le dio color y lágrimas a un mundo que tanto lo necesitaba.

Se trata de eso y de mucho más. De todo eso, sí, pero fusionado, comprimido, tan exprimido que tanto jugo dio, tan iluminado que tan ciegos nos dejó. Tan cierto que a muchos asustó y tan poético que a tantos otros cautivó. Porque tan desesperado estaba que desesperó. Y tanto para decir tuvo que gracias al Cielo y al piso, habló. Gracias a todos y a todo, cantó.

martes, 24 de abril de 2012

Los locos que inventaron el amor


"A lovestruck Romeo..."

El se va, ella se queda. Sin un último adiós, su tren parte. Un rumbo indefinido, una búsqueda que nada encuentra, un vacío que nada llena. Una aventura insaciable. Ella loca ante los ojos de él, él diferente ante los ojos de ella. No hace falta disimular, no se justifica callar. No se piensa en fingir. Sumergen sus esencias, flotan en el aire sus creencias. Y ridículos, bailan. Juntos, hablan con los animales. 

Malditos recuerdos, maldito el porvenir. Benditos los días compartidos. Para qué tratar en vano de definir lo indefinible. Para qué recordar lo que nunca va a volver a ser. And all I do is miss you and the way it used to be. Para qué lamentarse si ya no hay vuelta atrás. Y para qué separarse, si juntos inventan estrellas nuevas y le cantan a un árbol.

Besos, caricias, perfumes, humo. Todo queda. Y qué mas da, si cuando se trata del amor somos todos grasas.

And I deamed your dream for you and now your dream is real.

Y duró lo que un suspiro, pero tan fuerte y libre como tal. Ella, con sus ojos negros y una flor en su sonrisa, lo escuchaba. El, con su manera particular de fumar, no callaba. 

Un abrazo de sus manos y una conexión casi tangible de sus almas. Y sueñan con el sol, ese en el que las miradas se interponen, los pajaritos le cantan a las nubes y algún que otro perro le ladra a sus miedos. 

Steps out of the shade, says something like you and me baby, how about it? Ella dijo lo justo y necesario para enamorarlo, el, haciendo lo que sentía y diciendo lo que pensaba, la cautivó.

Y siempre fueron raros. Todos lo decían, todos lo sabían, ellos lo sabían. ¿Cómo más iba a terminar esa historia?

Diciéndole adiós a algo que no saben lo que fue. Diciéndose adiós el uno a otro sin saber bien por qué.  No olvidando todo lo vivido juntos, pero opacando esa belleza con finales abruptos, sensaciones amargas y palabras de más. Una que otra de menos.

And all I do is kiss you through the bars of the rhyme. 

Atracción en su rostro, frialdad en sus palabras, calor en sus manos y misterio en su persona. Anyway, what you gonna do about it?

jueves, 19 de abril de 2012

Solo el amor salvará al mundo


Dos bolsos, una mirada, una corbata y una sonrisa. Junto con todo eso, un bandoneón. Además, un banquito. Un pantalón gris y una postura de colores frente a la vida. Una falta de miedo en su persona que le da miedo a terceros y una falta de verguenza en sus palabras que le da verguenza a los demás. Firme, contundente y cien por ciento en contra del tabaco, denuncia al gobierno. Y su carta a la presidenta generó repercusiones. Un discurso que condena a las tabaqueras fue la respuesta. Fa, este podría ser buena pareja para Chicha. Recita tangos entonces, mientras el tren colapsa de gente y ruge al avanzar. Y con él, avanza el tango.

De esas personas a las que vale la pena hacerle una y mil distinciones más. Por qué, si es un tipo que tiene setenta años y va de tren en tren con su corbata su banquito y su bandoneón, toca un par de tangos qu- sí, bueno, toca con clase y con estilo y con profesionalismo y experiencia un par de tangos que son conocidos y reconocidos por los que saben. Pero en fin, qué tiene de wow. Qué tiene de distinto, qué tiene que se merece una distinción. Qué tiene, si va al tren y pocos lo miran, todos los oyen pero dos o tres realmente lo escuchan, alguno que otro le tira una moneda, pero nadie levanta la cabeza y se fija en él. En lo que es. En lo que significa en tiempos como los de hoy.

¿Quién es este señor para ser digno de un homenaje sencillo pero homenaje al fin? Nada más ni nada menos que una persona que no le da miedo decir lo que piensa, que defiende una postura y la defiende con firmeza y altura. Un señor de setenta pero con la fuerza de uno de veinte, la gracia de uno de tres, la simpatía de uno de ocho, la sabiduría de uno de cien y la inocencia de uno de uno. Un hombre que busca miradas y encuentra, en vez, ojos que buscan escapar de los suyos. Que tratan de disimular y hacer de cuenta que no escuchan nada. Porque está hablando fuerte, y está hablando del amor. 

"El amor salvará al mundo". Así saluda, así se despide, así interrumpe, así continúa, así empieza y así termina. El Amor Salvará Al Mundo. Benditas sean tus palabras hombre. ¿Y es que a dónde vamos con tanta muerte tanta hipocresía y tanta mentira? A la nada. ¿A dónde vamos con el amor, en cambio? El lo dijo. El lo dice, ba. A la salvación. Amemos más y odiemos menos che, que la vida es un regalo. Está para gozarla y gozarla juntos.